Tribuna de Opinión·Victor Garcia Motilva

Australia 2027: una espera de 10.215 días

18 de octubre de 2026·Rugby

El entrenador de rugby Víctor García repasa el largo camino de España hasta el Mundial de Australia 2027, 10.215 días después de su última cita mundialista, y el reto de ir a competir de verdad.

El pasado 4 de octubre comenzó la cuenta atrás de un año para el regreso de España a una Copa del Mundo. Los Leones debutarán el 4 de octubre de 2027 frente a Fiji, en Newcastle. Habrán pasado 10.215 días desde su último partido mundialista, disputado ante Escocia el 16 de octubre de 1999.

Aquella participación fue el primer hito del rugby español. España llegó como una selección amateur a un torneo que ya pertenecía al profesionalismo. Compitió con dignidad ante Sudáfrica y Escocia, aunque los marcadores fueran contundentes, y no ofreció su mejor versión en el único partido que parecía ganable, perdido por 27-15 frente a Uruguay.

Aquel Mundial abrió una puerta que España tardaría mucho tiempo en volver a cruzar. Durante los años siguientes ni siquiera estuvo cerca de regresar. Perdió terreno, llegó a tocar fondo y tuvo que reconstruirse antes de afrontar unos clasificatorios con opciones reales.

Cuando por fin volvió a estar cerca, llegaron las dos dolorosas descalificaciones. La primera apartó a España del Mundial de 2019 por la alineación de Mathieu Bélie y Bastien Fuster, considerados inelegibles por su vinculación anterior con Francia. La segunda, provocada por la documentación manipulada de Gavin van den Berg, frustró la clasificación para 2023. Dos generaciones se quedaron sin Mundial por errores administrativos.

En todo este tiempo España sí ha demostrado que sabe producir jugadores. Mejoró el trabajo de cantera, llevó a su selección sub-20 hasta la primera categoría mundial y convirtió en algo más frecuente el salto de jóvenes formados en clubes españoles hacia Francia. Joel Merkler, Samuel Ezeala o Álvaro García son la parte más visible, pero por detrás hay bastantes más empujando en academias, equipos de Espoirs y competiciones profesionales.

El problema viene después: cómo rodear ese talento de unas condiciones de alto rendimiento. Profesionalizar la División de Honor sigue siendo difícil, como sucede incluso en deportes con mayor seguimiento. Pero eso no impide profesionalizar a un núcleo de jugadores seleccionables. Los centros de rugby, la Academia Nacional y el proyecto Iberians permiten reunirlos, controlar sus cargas, entrenar entre ventanas internacionales y disputar partidos por encima del nivel doméstico.

El siguiente hito será Australia. España compartirá grupo con Argentina, Fiji y Canadá. Argentina parece hoy inabordable, pero competir con Fiji, buscar algún punto bonus, ofensivo por anotar cuatro ensayos o defensivo por perder por siete puntos o menos, y vencer a Canadá podría colocarla entre los mejores terceros y abrirle la puerta de los octavos de final.

Será muy difícil, pero España ya no viajará solo para disfrutar del acontecimiento. Se ha asentado en la élite del segundo escalón europeo y ahora quiere competir. Australia 2027 no puede ser el final del camino, sino el siguiente paso. Lo de gigante dormido quizá sea pasarse. Pero sí estamos ante un rugby con muchísimo margen para crecer si trabaja bien y mantiene el rumbo. La clasificación debería servir para que esta aparición no vuelva a ser algo aislado.

Victor Garcia Motilva

Sobre el autor

Victor Garcia Motilva

Nacido en Tarazona el 24 de junio de 1980, ex-jugador del Rugby Tarazona entre 1996 y 2023. Entrenador con titulación CSD y formador en las escuelas del club, compagina su vinculación al rugby con la labor de analista y articulista en el blog especializado A Palos.