Ejea y Barbastro se agarran a la vida con triunfos de película en la recta final
Ejea y Barbastro logran victorias clave en su lucha por la permanencia en Segunda RFEF con dos triunfos de infarto en la recta final

La Segunda RFEF ha visto este fin de semana cómo dos equipos aragoneses han plantado cara a la adversidad cuando más lo necesitaban. Con apenas tres encuentros por delante y la soga al cuello, Ejea y Barbastro han conseguido victorias que pueden ser la brújula para salvarse de la caída a categoría inferior en el Grupo 1.
Los de Ejea protagonizaron un partido de esos que se cuentan en las tabernas. Visitaban al Real Unión, ese equipo que ya tiene el título encarrilado, y lo hicieron para escribir una historia de película. El panorama parecía pintado para el desastre: encajaron temprano, empataron, volvieron a ir perdiendo y, para rematarlo, perdieron a un jugador antes de ir al descanso. Cualquiera hubiera tirado la toalla en ese momento.
Pero Chechu Dorado tenía otras ideas. Su equipo nunca bajó los brazos en la segunda mitad, aunque jugara con uno menos. El empate llegó tras el intermedio y, en el acta final, apareció Pablo Agustín para sellar una remontada de esas que se recuerdan para siempre. El Luchán fue un hervidero hasta el último aliento, empujando a los suyos hacia la victoria con un 3-2 que se metió a presión en el corazón de todos los aficionados ejeanos.
El Barbastro, mientras tanto, también sumó su ración de tres puntos que pesan como oro en pluma en la quiniela de la permanencia. Estos triunfos llegan en el momento exacto en que el calendario se vuelve implacable y cada victoria se transforma en salvación. El carácter que han demostrado ambos conjuntos en estos partidos de fuego podría ser la diferencia entre seguir en la categoría o descender cuando falten apenas noventa minutos de fútbol.
