La noche de oro del baloncesto aragonés: diez mil voces en el Príncipe Felipe para viajar a semifinales
El Casademont Zaragoza afronta esta noche su partido más importante en cuartos de final contra el Basket Landes, con diez mil espectadores esperando en el Príncipe Felipe para vivir una noche de gloria continental.

📷 Fotografía: Esther Casas / Casademont Zaragoza.
Miércoles de emociones grandes en el templo zaragozano. Las chicas del Casademont se juegan acceso a las semifinales europeas frente al Basket Landes en lo que promete ser un espectáculo sin precedentes. El pabellón Príncipe Felipe se ha convertido en el lugar de peregrinación obligada: más de diez mil aficionados han conseguido entrada, con casi cuatro mil llegando desde rincones lejanos de España para vivir este momento histórico.
El equipo que dirige Carlos Cantero llega a este cruce de cuartos con la serenidad que da haber superado pruebas mayores. En sus propias palabras, el técnico expresó: 'Lo que queda para ganar la Euroliga no es más difícil de lo que hemos hecho ya'. Y tiene razón quien lo dice: remontar ante Brno en la fase anterior y luego doblegar al actual campeón Praga en una llave de acceso no son precisamente gestas menores. El vestuario respira tranquilidad, disfrutando cada momento sin dejarse abrumar por la magnitud del desafío.
Enfrente esperan los galos del Landes, ese equipo que domina la liga francesa como un coloso. Campeones vigentes del país vecino y líderes de su competición doméstica, llegan mermados por la ausencia confirmada de su capitana Camille Droguet, quien se recupera de una intervención en la mano. Una baja que no es poca cosa en un partido de esta calibre.
Dentro de la plantilla zaragozana, todas las miradas apuntan hacia Veronika Vorackova, esa checa que ya sabe qué se siente al levantar este trofeo: lo consiguió hace doce meses precisamente aquí, en el mismo escenario, con el Praga al cuello. Después de renovar con los aragoneses, la jugadora advierte: 'A tres partidos todo es posible. Y más con el apoyo de la marea roja'. Esos diez mil pulmones en el graderío serán su mejor arma.
El ambiente trasciende los límites del rectángulo de juego. Fuera del recinto, la organización ha montado una zona de fiesta con pantalla gigante, servicio de barra y actuaciones en vivo de artistas locales como Hotel de Marte y Modelo. Es la segunda vez que Zaragoza acoge esta Final Six, y hoy tiene oportunidad de romper el récord de entrada: el año pasado fueron poco más de cuatro mil y seiscientos espectadores en una semifinal entre Valencia y Mersin.
A las 20:30, el balón saltará al parqué. Cuarenta minutos separan a estas aragonesas de las semifinales, de estar a solo dos victorias de ese sueño europeo que hace poco parecía un espejismo. La historia espera, y Zaragoza tiembla de anticipación.
