El Real Zaragoza se queda sin premio en Riazor pese a una gran imagen (2-1)
Los aragoneses cayeron en el campo del Deportivo de La Coruña en un partido en el que merecieron más, con el gran retorno de Saidu como nota positiva.

El Real Zaragoza volvió a irse de vacío en Riazor, pero esta vez dejó una imagen muy diferente a la de otras salidas recientes. Los blanquillos cayeron ante el Deportivo de La Coruña por 2-1 en un encuentro en el que los aragoneses compitieron de tú a tú ante uno de los candidatos al ascenso directo a Primera División, dejando una sensación agridulce en el vestuario zaragozista.
El técnico David Navarro no ocultó su malestar por el resultado final, aunque reconoció el buen hacer de los suyos sobre el césped gallego. «No me quiero quedar con la sensación, porque no hemos conseguido ganar», señaló el entrenador valenciano, que lleva semanas insistiendo en que este equipo está capacitado para sumar de tres en tres en cualquier campo. La derrota duele más precisamente porque la actuación no mereció ese desenlace.
La gran noticia del encuentro fue el regreso de Saidu, cuya vuelta al once titular fue recibida con expectación y respondió con una actuación de nivel. El jugador, que había estado alejado de los terrenos de juego durante semanas, demostró que puede ser una pieza importante en el tramo final de la temporada. Su presencia aportó dinamismo y profundidad a un equipo que necesita de todos sus efectivos para alcanzar sus objetivos.
El partido en sí fue muy igualado durante gran parte de su desarrollo. El Zaragoza se adelantó en el marcador y pudo haber sentenciado el encuentro antes de que el Deportivo encontrara la remontada, apoyándose en el calor de su afición y en la calidad individual de sus jugadores. Los blanquillos, sin embargo, no lograron mantener la ventaja y terminaron cediendo tres puntos que les habrían situado en una posición mucho más cómoda en la clasificación.
La Segunda División sigue siendo un campo de minas para el cuadro aragonés, que debe encadenar victorias en el tramo decisivo del campeonato para mantener vivas sus opciones de ascenso o, cuando menos, de entrar en el play-off. Cada jornada que pasa sin ganar es una oportunidad perdida que los rivales directos no desaprovechan.
Navarro ya tiene la vista puesta en el próximo compromiso, consciente de que el margen de error es cada vez más estrecho. El Real Zaragoza necesita traducir en victorias las buenas sensaciones que deja en algunos partidos para que la temporada no acabe en decepción.
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